¿Por qué chica y por qué de chocolate?
Un
día, así no más, vino a mí un recuerdo sublime que inmediatamente conectó mi
actual ser de la Chica de Chocolate con mi infancia. Para aquella época, el suceso
marcó mi vida sutilmente y sólo dio prueba en un sentido más auténtico hasta la
posteridad... Hoy me alegra el corazón saber que para el escritor tunjano
Fernando Ayala Poveda, soy la Diosa de Chocolate.
En
ese entonces, cursaba segundo primaria en el Colegio La Presentación de Ocaña y
para mi sorpresa, llegó un señor invitado a mi clase. Me sincero y confieso que
no tenía idea alguna de quién era aquel hombre, hasta que la profesora lo
presentó.
¡Qué
interesante! Ayala Poveda traía para mis compañeras y para mí, muchas
publicaciones de uno de sus más conocidos libros infantiles, Robinson el Rey de
los Dormidos. Además de ello, los autografiaría.
¡Qué
emocionante! Estaba ansiosa con el libro –aún hoy lo conservo como un muy
preciado tesoro–, esperando mi turno para recibir la firma y dedicatoria del
escritor. Finalmente, llegó a mi puesto del salón de clase, me preguntó mi
nombre y escribió: “Para Madeline, la Diosa de Chocolate”. Uhmm, chocolate.
Destino
o casualidad, para mí saben igual. Todo lo que he hecho y dejado de hacer, me
han puesto aquí, donde hoy orgullosamente estoy con espíritu dulce, tierno y
altruista. La Fundación Doctor Chocolate me abrió las puertas de su corazón y
me siento muy orgullosa por hacer parte de tan respetable familia.
Espontáneamente
seguí la señal desde ese día. No se me hace extraño que todo lo que me encanta,
en el momento apropiado empieza a tomar su significado real. En definitiva,
“las cosas pasan por algo” y por eso, todo aquello que hacemos o dejamos de
lado configuran lo que vamos a ser y los lugares donde iremos a parar… Cada
persona es libre de transitar su propio camino o desviarse de él.
Me honra enteramente saber
que para muchas personas además de Chica también soy Doctora, Princesa, Reina y
hasta Diosa de Chocolate. En realidad, no importa el nombre que me pongan
mientras se conserve mi verdadera esencia chocolatosa. Oficialmente soy la
Chica de Chocolate de la Fundación Doctor Chocolate, quien se siente Doctora,
Princesa, Reina y Diosa de Chocolate y, vive para servirles dulcemente a los
demás.
La primera página de mi libro, Robinson el Rey de los Dormidos, autografiado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario